Planificar antes de actuar es algo habitual en nuestra sociedad. También los Ayuntamientos, dada su implicación y quehacer cara al presente y futuro de los municipios, necesitan de la planificación para la resolución de las problemáticas o carencias municipales.
Asimismo, los Ayuntamientos deben tomar decisiones relacionadas directamente con la actividad cotidiana y la calidad de vida de los ciudadanos; la toma de dichas decisiones resultan a menudo difícil, ya que estas decisiones no siempre suelen responder a los deseos del conjunto de la ciudadanía.